La implantación de la compañía automotriz en Galicia, que contará con sedes en Ferrol y As Pontes, avanza según el calendario previsto por las autoridades autonómicas. Este movimiento estratégico busca consolidar a la comunidad como un nodo atractivo para la inversión extranjera gracias a su solvencia técnica y estabilidad institucional.
El proyecto industrial contempla una inversión inicial de 200 millones de euros y la creación de 2.300 puestos de trabajo directos entre ambas localizaciones. La llegada del barco en los próximos días servirá como ejercicio de validación para los procesos de tramitación y logística necesarios para la puesta en marcha de la factoría.
Aunque el proceso administrativo continúa su curso, las instituciones destacan que la infraestructura gallega está preparada para acoger esta actividad, que se prevé suponga un cambio significativo para el desarrollo económico de las comarcas implicadas y del conjunto del territorio.




