El informe del Instituto de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (Idega), dependiente de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), aborda los desafíos del mercado de trabajo gallego, especialmente el relevo generacional. En él, se concluye que la llegada de población inmigrante no es una alternativa, sino una necesidad para la comunidad.
Según el documento, la población potencialmente activa en Galicia se mantiene gracias a la entrada de personas no nacidas en la comunidad, aunque se registró una ligera pérdida de unas 1.500 efectivos entre 2021 y el año pasado. El estudio advierte que, incluso con el fuerte incremento de la población migrante en los últimos cinco años, estos flujos no son suficientes para aumentar la población activa en la mayor parte de España.
“"Na situación actual a chegada de poboación inmigrante non é unha alternativa, é unha necesidade."
Los autores del capítulo sobre el mercado de trabajo, los economistas y profesores de la USC Roberto Bande y Melchor Fernandez, recalcan que la inmigración no es la "solución única" para la sostenibilidad del empleo, sino "parte da resposta" a los problemas existentes.
El informe señala que la llegada de emigrantes puede ayudar a cubrir vacantes, rejuvenecer la población activa y sostener servicios. No obstante, subraya que esto requiere gestión, derechos, formación, vivienda y oportunidades reales de arraigo. Para que sea un remedio efectivo de cara al futuro, la prioridad debe ser "conectar necesidades reales de empresas y servicios con personas disponibles para trabajar, en condiciones que favorezcan la permanencia y el arraigo" en Galicia.




