La villa de Ribadeo destaca por su marcado carácter comercial, en gran parte gracias a la arraigada tradición de la apertura dominical. Esta práctica, que se remonta a muchos años atrás, sigue siendo un factor clave para el éxito de los establecimientos locales, atrayendo a familias que se desplazan desde diversos puntos de la provincia de Lugo y de la vecina Asturias para realizar sus compras y disfrutar del ambiente.
Los comerciantes de la localidad se han adaptado a esta dinámica, siendo el lunes su día habitual de cierre. Fuentes del sector confirman que los domingos son jornadas de ventas muy animadas, en las que los clientes acuden de forma relajada y aprovechan para adquirir productos de todo tipo, desde ropa y calzado hasta artículos de decoración o material escolar. De hecho, en ese día, en apenas tres horas, las ventas pueden superar las de un día completo entre semana.
“"La apertura de los domingos está dando unas ventas importantísimas."
La Asociación de Comercio y Hostelería (ACISA) de Ribadeo subraya que esta apertura dominical representa una "ventaja competitiva diferencial" respecto a otras zonas comerciales. Aunque los tiempos han cambiado y las ventas dominicales ya no alcanzan los niveles históricos de hace años, el tirón de este día sigue siendo fundamental para la economía de la villa, que se mantiene fuertemente enfocada en el sector servicios.
El éxito comercial de Ribadeo es fruto del esfuerzo conjunto de empresarios, comerciantes, la hostelería local y el apoyo municipal. La labor de ACISA, que en los últimos diez años ha multiplicado su número de asociados hasta los 170 y ha incrementado las campañas de dinamización, ha sido recientemente reconocida con el Premio Nacional de Comercio Interior en la categoría de centros comerciales abiertos. Este galardón, otorgado por el Ministerio de Economía y dotado con 25.000 euros, sitúa a Ribadeo al nivel de grandes ciudades como Valencia, Santiago de Compostela o Madrid en el ámbito del comercio interior.




