La protesta se enmarca en el rechazo a la implantación del convenio estatal del sector, conocido como convenio ARTE, impulsado por grandes empresas. Según las trabajadoras, este nuevo marco normativo implicaría un retroceso significativo en los derechos adquiridos durante años de negociación colectiva.
Entre las principales preocupaciones destaca la pérdida del reconocimiento de la antigüedad, un elemento clave en la mejora salarial y la estabilidad laboral. Las convocantes consideran que este proceso representa un punto de inflexión para el sector textil en la provincia y advierten de que continuarán con las acciones reivindicativas si no se garantizan unas condiciones laborales dignas.
“"El convenio estatal impulsado por la patronal ARTE recorta derechos y centraliza la negociación laboral."
La jornada de huelga tuvo un fuerte impacto a nivel autonómico. Miles de trabajadoras y trabajadores del gran comercio textil y del calzado salieron a las calles en distintas ciudades gallegas para protestar contra dicho convenio. La convocatoria, promovida por la CIG, registró un seguimiento masivo, especialmente en las provincias de A Coruña y Pontevedra, donde numerosas tiendas permanecieron cerradas o funcionando con servicios mínimos.
Las movilizaciones se extendieron por ciudades como A Coruña, Vigo, Pontevedra, Lugo, Ferrol, Santiago de Compostela y Vilagarcía. El paro tuvo un impacto visible en centros comerciales y principales ejes comerciales, con decenas de establecimientos cerrados y otros atendidos únicamente por personal eventual o encargado.




