La comunidad autónoma de Galicia ha dado un paso significativo en la gestión de residuos al reciclar la práctica totalidad de las 10.808 toneladas de aceite industrial usado generadas durante el pasado año. Este residuo, que antes suponía un peligro tóxico para el medio ambiente, está siendo convertido en nuevas materias primas, demostrando el potencial de la economía circular.
El aceite procedía de 5.173 establecimientos, mayoritariamente talleres mecánicos (53%) e instalaciones industriales (17%), pero también de actividades agrícolas, transporte, comercio y hostelería. Para su recogida, las empresas gestoras realizaron 11.869 operaciones en 293 municipios gallegos, incluyendo zonas rurales y de montaña, lo que subraya el desafío logístico que supone la dispersión geográfica.
La importancia ambiental de esta gestión es crucial, ya que un solo litro de aceite usado puede contaminar hasta un millón de litros de agua. Se recogieron 1.018 toneladas en zonas próximas a espacios naturales protegidos como las reservas de Terras do Miño y Ribeira Sacra, y otras 199 toneladas cerca de ríos y embalses.
Tras la eliminación de agua y sedimentos, quedaron 10.753 toneladas netas de aceite valorizadas. De ellas, 3.916 toneladas fueron sometidas a procesos de regeneración para fabricar 2.452 toneladas de lubricantes, suficientes para llenar el cárter de unos 605.000 turismos. El resto, unas 6.836 toneladas, se destinó a valorización energética, produciendo 6.153 toneladas de fuel BIA para hornos y calderas industriales.
Este balance no solo evita la contaminación, sino que también ahorra recursos. La producción de estos materiales a partir del petróleo requeriría 1,9 millones de barriles de crudo. Además, se evitó la emisión estimada de 6.359 toneladas de CO₂, gracias a la menor demanda energética frente a la producción primaria.
Eduardo de Lecea, director general de la empresa gestora, señaló que "el aceite usado es un buen ejemplo de que la economía circular no es un concepto teórico, sino una realidad capaz de aportar recursos valiosos y grandes beneficios ambientales". Tras veinte años de este modelo, el aceite usado vuelve al ciclo productivo sin convertirse en basura.




