Entre las propuestas que se encuentran sobre la mesa para la compañía asiática, que ya visitó la región en varias ocasiones, destacan la Plisan, situada en Salvaterra-As Neves, y el puerto exterior de A Coruña. La intención inicial sería establecer un taller de ensamblaje en A Coruña, para luego consolidar la planta de producción final de coches eléctricos en el área de Vigo, con la Plisan como emplazamiento principal.
Esta iniciativa surge tras conocerse que SAIC Motor descartó Hungría para su primera factoría europea, situando a España como una de las principales candidatas. La materialización de esta inversión representaría un impulso significativo para la economía gallega y, en particular, para el sector automovilístico, que ya cuenta con la presencia de Stellantis Vigo.
“"Cualquier iniciativa que suponga generar puestos de trabajo y economía, es bienvenida. Para la industria de componentes de automoción sería una muy buena oportunidad que MG fabricara coches en el área de Vigo."
Fuentes del sector empresarial gallego valoran positivamente la posible llegada de inversiones extranjeras como la de SAIC, siempre que contribuyan a fortalecer la cadena de valor y a generar empleo y arraigo en el territorio. Subrayan la importancia de que el proyecto no se limite a evitar aranceles, sino que fomente sinergias con la industria automovilística local, considerada un pilar fundamental de la economía gallega.
La presencia de una factoría en Galicia permitiría a SAIC Motor eludir los aranceles que la Unión Europea impone a los vehículos eléctricos importados de China, una estrategia que ya siguen otros fabricantes asiáticos. La marca MG de SAIC es actualmente la más vendida entre las firmas chinas, que ya representan el 13% del mercado automovilístico y tienen planes de expansión en el mercado nacional.




