La llegada del buque, prevista para este miércoles y jueves, supone un examen para la infraestructura portuaria. Un equipo de 45 profesionales, entre consignatarios, estibadores y personal de servicios portuarios, coordinará el desembarco de los automóviles mediante el sistema ro-ro, que permite la salida de los vehículos rodando directamente desde el interior de la embarcación hasta la campa.
Los vehículos serán trasladados a una explanada de casi 20.000 metros cuadrados en Caneliñas. Este espacio funcionará como lanzadera logística antes de que la multinacional proceda a su distribución hacia la red de concesionarios mediante camiones portavehículos.
La Autoridad Portuaria de Ferrol señala que esta prueba es fundamental para comprobar los tiempos de descarga, la movilidad interna y la sincronización necesaria para convertir la ría en un nodo de distribución para el norte peninsular. La operativa busca garantizar que la infraestructura pueda soportar las exigencias del modelo just-in-time, vital para la industria de la automoción.




