El mercado inmobiliario gallego está viviendo una escalada de precios en el alquiler que afecta especialmente a los municipios de menor tamaño. Mientras las ciudades ven incrementos más moderados, las villas de entre 20.000 y 50.000 habitantes registran un coste medio de 581 euros, y aquellas con población entre 5.000 y 20.000 superan los 500 euros, tras un aumento del 12% en el último año.
La presión sobre los alquileres también se hace notar en las áreas de influencia de las siete ciudades. Núcleos como O Porriño, Soutomaior, Cangas o Salvaterra, en la zona de Vigo, experimentan subidas significativas, superando los 500 euros de media. En Santiago, su área de influencia también sufre el encarecimiento, con Teo a la cabeza con una subida del 14,7%.
La única ciudad gallega que aplica limitaciones de renta es A Coruña, donde el precio medio se mantiene estable en torno a los 704 euros. En otras urbes como Vigo, el alquiler medio alcanza los 721 euros, con un alza del 8,4%. Pontevedra (711 euros), Santiago (652 euros), Ferrol (589 euros) y Ourense (579 euros) también registran incrementos, mientras que Lugo experimenta un ligero descenso.
La tendencia general en los municipios de más de 50.000 habitantes es de un aumento anual del 4,4%, con un precio medio de 667 euros. No obstante, este dato está condicionado por la estabilidad en A Coruña. En contraste, los concellos más pequeños muestran un crecimiento más pronunciado: el 11,8% en los de 20.000 a 50.000 habitantes, el 11,6% en los de 5.000 a 20.000, y el 12,3% en los de menos de 5.000 residentes.
La demanda de viviendas de alquiler en los núcleos más pequeños, especialmente en los alrededores de las ciudades, está disparando los precios. La contención de la oferta y la presión de la demanda provocan que incluso en villas con precios históricamente más bajos se vean incrementos notables, como en Narón o Fene, que superan el 10%.




