La cotización del barril de Brent europeo se situó sobre los 80,23 dólares, con un avance del 0,5%, mientras que el WTI estadounidense alcanzó los 76,85 dólares, con un incremento del 0,33%. Esta subida se produce en un contexto marcado por la reciente escalada de tensión en la región.
La jornada bursátil se vio también afectada por la cancelación del encuentro previsto entre Estados Unidos e Irán, así como por nuevos incidentes en la frontera entre Israel y Líbano. Estos hechos contribuyeron a un clima de incertidumbre en los mercados globales.
Como consecuencia, la mayoría de las bolsas europeas cerraron la sesión en negativo. La excepción fue Milán, cuyo índice Mib sumó un 0,31%. Por el contrario, el Ibex 35 español retrocedió un 0,29%, el Cac 40 francés cayó un 0,55%, el Dax 30 alemán descendió un 0,16% y el FTSE británico bajó un 0,41%.
La inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo sigue siendo un factor determinante en la volatilidad de los precios de la energía, con un impacto directo en las economías de todo el mundo.




