Este programa busca blindar la protección permanente de las viviendas financiadas con fondos estatales. Los recursos destinados a Galicia se emplearán en la construcción de promociones de vivienda asequible, la rehabilitación de bloques y ayudas para jóvenes, inquilinos, compradores y la regeneración urbana y rural.
“"Se trata de fondos récord que vienen a reforzar la capacidad de actuación de la comunidad autónoma y de los concellos, en un cambio de enfoque ante el problema de la vivienda."
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, destacó que el plan se asienta en tres pilares fundamentales: garantizar la perpetuidad de la condición de vivienda protegida para cualquier inmueble financiado, buscar la corresponsabilidad con las comunidades autónomas para triplicar la financiación (aunque finalmente los fondos serán aportados íntegramente por el Estado), y establecer un sistema unificado de información y gestión de datos.
A pesar del compromiso inicial de tener el plan aprobado antes de finales de 2025, este llega con más de cuatro meses de retraso. En su fase inicial, encontró una fuerte oposición por parte de algunas comunidades autónomas, que criticaron la falta de negociación. Aunque el Gobierno incorporó algunas de las demandas regionales, el respaldo general no fue amplio. Sindicatos de inquilinos y asociaciones del sector consideran que el plan está "alejado de la realidad" y que su presupuesto es "ridículo".




