La incertidumbre económica, la mejora del empleo y el ahorro para la jubilación están impulsando el volumen de depósitos en los hogares, empresas y administraciones de Vigo y la provincia. Según los datos del Banco de España, los depósitos alcanzaron los 25.933 millones de euros en marzo de 2026, mientras que el volumen de créditos se situó en 17.340 millones.
En el último año, los depósitos se incrementaron en 1.491 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 6,1%. Por el contrario, el crédito creció un 5,4%, con un aumento de 895 millones. Destaca el crecimiento de los depósitos a la vista y la caída de los depósitos a plazo.
Desde 2020, los depósitos experimentaron un crecimiento acumulado del 28,8%, sumando 5.791 millones de euros. El mayor incremento se registró durante la pandemia, entre 2020 y 2021, cuando los depósitos crecieron más de 1.500 millones, con un avance del 7,7%.
El comportamiento del crédito ha sido más irregular, con un retroceso del 3,1% en 2023. No obstante, la financiación concedida a familias y empresas ha recuperado dinamismo en los dos últimos ejercicios. Desde 2020, el volumen de crédito aumentó un 16,8%, un crecimiento significativamente inferior al de los depósitos.
La provincia de Pontevedra representa una parte relevante del sistema financiero gallego, concentrando el 34% del crédito y el 29,2% de los depósitos en Galicia. En concreto, tres de cada diez euros de ahorro y financiación gallego corresponden a la provincia.
En el conjunto de Galicia, los depósitos alcanzaron los 88.784 millones de euros y el crédito los 50.868 millones. El crecimiento acumulado de los depósitos desde 2020 fue del 25,6%, mientras que el del crédito fue del 20,6%.
La diferencia entre los depósitos y el crédito se amplía tanto en Pontevedra como en Galicia. En la provincia, esta brecha es de 8.593 millones de euros, mientras que en Galicia se sitúa en 37.916 millones. Esto confirma que el sistema financiero gallego se apoya en una sólida base de ahorro.
A nivel estatal, los depósitos también crecen a mayor ritmo que los créditos. En España, los depósitos aumentaron un 5,5% en el último año, mientras que los créditos lo hicieron un 4,4%.




