El proceso de descarbonización tras el cierre de la central térmica de Meirama, en Cerceda, avanza con la resolución definitiva del concurso de transición justa de este nudo. La iniciativa, considerada por la Xunta como un "proyecto industrial estratégico", cuenta con el respaldo de una ayuda provisional de 30 millones de euros del Ministerio para la Transición Ecológica y la autorización de Augas de Galicia.
La empresa prevé que la declaración de impacto ambiental y la autorización administrativa previa se obtengan en el primer trimestre de 2027, con el objetivo de iniciar las obras en 2028. El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, destacó el compromiso del Ejecutivo central con el territorio, recordando que ya se destinaron más de 183 millones de euros en ayudas para 59 proyectos empresariales en Galicia.
La directora del Instituto para la Transición Justa, Judit Carreras, detalló que la central generará "en momentos pico, 180 empleos asociados a la parte de generación", y que el cálculo anualizado prevé unos "1.000 empleos a tiempo completo" a lo largo de 10 años, sin contar la construcción. El plan también incluye el impulso del uso lúdico y turístico del lago de As Encrobas.
El CEO de Coventina Renovables, Jesús Berzosa, agradeció la confianza institucional y subrayó la importancia del empleo local, anunciando un programa de apoyo a la formación para 450 personas en energías renovables y economía circular, con preferencia para residentes de Cerceda, Carral, Tordoia, Ordes o A Laracha.
El alcalde de Cerceda, Juan Manuel Rodríguez, celebró la resolución, destacando el impacto positivo para la localidad tras el cierre de la térmica y valorando el retorno fiscal y el compromiso de responsabilidad social corporativa de la empresa.




