El glioblastoma, un tumor cerebral de rápido crecimiento y alta agresividad que afecta principalmente a personas mayores, cuenta actualmente con opciones terapéuticas limitadas. Un equipo del Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular e Enfermidades Crónicas de la USC (CiMUS), dirigido por Yolanda Prezado, ha descubierto que la irradiación de radioterapia con minihaces de protones (pMBRT) hace más vulnerable al tumor al mismo tiempo que protege mecanismos esenciales del cerebro sano. Esta estrategia busca atacar el glioblastoma sin dañar el tejido cerebral no afectado, uno de los grandes retos de la radioterapia.
El estudio, publicado en la principal revista científica del campo de la radioterapia oncológica, revela que la pMBRT no solo distribuye la dosis de forma diferente, sino que desencadena respuestas biológicas distintas en el tumor y en el tejido cerebral sano. Según explica la investigadora Yolanda Prezado, "observamos cambios metabólicos asociados a una potencial mayor sensibilidad a la radiación" en el tumor. Por el contrario, en el cerebro sano, la pMBRT "preserva proteínas relacionadas con las conexiones y la función neuronal que pueden verse afectadas tras una irradiación convencional".
Este resultado es especialmente prometedor, ya que la misma estrategia de irradiación parece inducir en el tumor cambios que lo hacen más vulnerable a la radiación, a la vez que preserva mecanismos esenciales del cerebro no afectado. Comprender esta doble respuesta ayuda a explicar los resultados positivos observados en modelos preclínicos de glioblastoma y refuerza el potencial de la pMBRT para avanzar hacia la fase clínica.
Recientemente, se trató en EEUU a los primeros pacientes mediante MBRT con rayos X de baja energía, lo que supone una primera prueba de viabilidad clínica de este concepto de irradiación espacialmente fraccionada. La pMBRT traslada ahora este principio al uso de protones, con el potencial de combinar las ventajas dosimétricas de la protonterapia con los efectos biológicos asociados a la irradiación con minihaces.
Estudios previos en roedores ya habían reportado efectos neuroprotectores a largo plazo tras la irradiación cerebral. Para investigar los mecanismos radiobiológicos subyacentes de la pMBRT, el equipo del CiMUS realizó un perfil proteómico no dirigido comparando la pMBRT con la terapia de protones convencional (TPC) en un modelo de glioblastoma en ratas. La pMBRT ha demostrado ser esperanzadora en modelos preclínicos y aplicaciones clínicas tempranas al mitigar la toxicidad en el tejido normal y mejorar el control tumoral. Estos hallazgos resaltan la capacidad de la pMBRT para sensibilizar los tumores a la radiación y preservar el tejido cerebral, apoyando su potencial traslacional para el tratamiento del glioblastoma.
El CiMUS cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia (ED431G/2023/02) y está subvencionado por la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional y cofinanciado por la Unión Europea a través del Programa Galicia FEDER 2021-2027. Además, ha sido acreditado como Unidad de Excelencia María de Maeztu por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (ayuda CEX2024-001463-M).




