El Grupo Operativo BIO_MARTERRA celebró su evento final el pasado jueves 22 de octubre en la Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC) en Salcedo (Pontevedra). El encuentro, de formato híbrido, reunió a más de 70 participantes, incluyendo agricultores, asesores técnicos, investigadores y representantes institucionales. Martín Alemparte, director de la Agencia Gallega de Calidad Alimentaria (AGACAL), también participó en la jornada. El proyecto, con una financiación de aproximadamente 180.000 euros, busca impulsar la economía circular y la adaptación de los cultivos al cambio climático, en línea con los objetivos de la Política Agraria Común (PAC).
La iniciativa, impulsada por la empresa Porto-Muiños S.L. de Cerceda, especializada en preparados a base de algas, exploró la valorización de sus descartes y especies no comercializables. El principal desafío fue adaptar los métodos de procesamiento para obtener un extracto que cumpla con la legislación vigente para productos fertilizantes, lo que implicó un esfuerzo adicional en el desarrollo de procedimientos internos de laboratorio.
El consorcio, coordinado por FEUGA, está formado por empresas, fundaciones, universidades y centros tecnológicos que colaboran en el desarrollo y validación de bioestimulantes respetuosos con el medio ambiente. Se presentaron resultados sobre la validación científica de bioestimulantes en cultivos hortícolas sometidos a estrés abiótico, así como los obtenidos en cultivos de huerta en invernadero.
Investigadores del grupo VIOR (Viticultura, Olivo y Rosa) de la Misión Biológica de Galicia presentaron hallazgos sobre el uso de extractos de algas atlánticas como agentes antifúngicos contra el mildiu de la vid, buscando reducir el uso de productos fitosanitarios convencionales. Los resultados de laboratorio y de campo son prometedores, aunque requieren más estudios a largo plazo.
Manuela Buján, de Porto-Muiños, resumió los hallazgos clave: “Hemos producido con éxito un extracto que cumple con la normativa y hemos demostrado que mitiga eficazmente diversos estresores vegetales”. Agricultores como Avelino Santana (Patatas A Corga) y Néstor Liñares (Horta da Lousa) compartieron los resultados de campo. El proyecto culmina con el desarrollo de un input agrícola basado en algas, que mejora la resistencia de las plantas a condiciones adversas como la sequía, calor y salinidad.
El proyecto, con un presupuesto de 179.634,83 euros, fue cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Porto-Muiños lanza así una nueva línea de negocio para ofrecer a los agricultores herramientas naturales para afrontar el cambio climático.




