La manifestación, que recorrió las principales calles del centro de la ciudad, tuvo como objetivo visibilizar el descontento del colectivo ante las medidas gubernamentales que, según los participantes, amenazan la viabilidad de muchas actividades económicas. Los manifestantes portaban guantes rojos como símbolo de la "sangría laboral" que, afirman, padecen.
“"Analizar con rigor el impacto real de esta medida que afecta directamente a la viabilidad de muchas actividades."
Bajo el lema "Autónomos asfixiados. Por unas condiciones de trabajo dignas", la marcha pacífica se inició en la Plaza de España y continuó por Gran Vía, Urzaiz y Príncipe hasta la Praza da Princesa. Entre sus principales reivindicaciones se encuentran la reducción de las cuotas y una mayor protección social para el sector.
La plataforma, que se define como un movimiento ciudadano, horizontal e independiente, ha organizado movilizaciones similares en diversas ciudades de España, ante lo que consideran una "falta de respuestas reales a los problemas estructurales" que afectan a los trabajadores por cuenta propia.




