La trayectoria de Áurea Rodríguez Toirán, una figura emblemática de la hostelería en Paradela, ha sido distinguida con el premio 'Toda una vida en los fogones'. Este galardón, otorgado por la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Lugo, reconoce su compromiso y pasión por la cocina, que se manifiesta diariamente en la elaboración de platos como las croquetas y el pelado manual de las patatas en el restaurante Río Loyo.
Nacida en Gondrame, en el municipio de O Páramo, Áurea emigró a Suiza con 24 años junto a su marido, Luis López. Allí trabajó en una fábrica de cervezas durante nueve años, mientras su esposo hacía lo propio en una empresa de limpieza. Tras su regreso a Galicia, la pareja invirtió sus ahorros en la compra de un terreno en Paradela, que transformaron en lo que hoy es el reconocido restaurante Río Loyo.
“"Yo diría que su especialidad es la comida hecha en la cocina de leña, esa que se hace poco a poco, que se empieza a cocinar por la mañana para comer a mediodía."
El restaurante Río Loyo abrió sus puertas el 3 de septiembre de 1978, inicialmente como casa de comidas y ultramarinos. La dedicación de Áurea a los fogones, especialmente a la cocina de leña y a la parrilla, fue fundamental para el éxito del negocio. Su hijo, Roberto López, quien también cursó estudios de Hostelería, decidió continuar con el legado familiar, expandiendo el establecimiento que hoy tiene capacidad para 450 comensales y emplea a 16 personas.
A pesar de sus 83 años, Áurea Rodríguez sigue activa en el restaurante, supervisando la calidad y manteniendo las tradiciones culinarias que la convirtieron en una referencia. Su historia es un ejemplo de esfuerzo y pasión, reconocida ahora por toda la provincia de Lugo.




