La patata, junto con el cereal, domina los terrenos de cultivo en la comarca de A Limia, siendo el tubérculo el principal impulsor de la economía local. Según un estudio del Concello de Xinzo de Limia en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela, la industria y las explotaciones agrícolas vinculadas a este sector aportan cerca del 23% de los ingresos totales de la comarca. En el ejercicio de 2023, el volumen de facturación alcanzó los 65,5 millones de euros.
Tradicionalmente, la siembra de las patatas en la Limia comienza en abril y se extiende hasta finales de mayo. Sin embargo, este período puede variar significativamente en función de las condiciones meteorológicas. Las lluvias de finales de invierno son beneficiosas para preparar la tierra, pero si son excesivas, pueden empobrecer el suelo al lavar los nutrientes, requiriendo un refuerzo en el abonado.
Uno de los principales desafíos para los agricultores son las lluvias de primavera. Una cantidad regular de agua al inicio de la estación favorece la plantación, pero las inundaciones en los campos pueden retrasar la siembra. Los agricultores observan un cambio en la estacionalidad, pasando de cuatro estaciones bien definidas a dos: una húmeda y otra seca. En un año estándar, la siembra suele comenzar alrededor del 20 de abril, después de preparar los terrenos, con el objetivo de tener todas las semillas plantadas antes de junio.
La calidad de las patatas de A Limia es ampliamente reconocida, destacando principalmente las variedades Agria y Kennebec por su versatilidad y sabor. También se cultivan otras variedades como la Donata, valorada por su resistencia a enfermedades y facilidad de almacenamiento. Antes de la siembra, los agricultores realizan análisis del suelo para determinar las necesidades de abonado y controlar enfermedades como el nematodo.
El proceso de preparación del terreno incluye la aplicación de materia orgánica, que algunos agricultores realizan en noviembre, después de la cosecha. Esta práctica, aunque adelanta trabajo, puede ser arriesgada en años de lluvias intensas, como el 2026, cuando las inundaciones pueden provocar la pérdida de nutrientes y requerir un abonado adicional.
La industria ligada a la patata es un pilar económico fundamental en la comarca, con empresas destacadas en la producción y comercialización. Entre ellas se encuentran Patatas Paz, Patatas Conde, Patatas Gándara y Patatas Ama, que distribuyen sus variedades, incluyendo las amparadas por la IXP Pataca de Galicia, tanto a nivel nacional como internacional.




