La campaña de fruta de hueso de verano en la Comunitat Valenciana ha comenzado con perspectivas optimistas, especialmente para los melocotones. Las primeras cosechas en la Ribera Alta, una zona tradicionalmente productora, indican un incremento significativo en la producción. Se espera que la producción total de fruta de hueso, que incluye nísperos, ciruelas, cerezas y nectarinas, alcance los cuarenta millones de kilos.
La ausencia de lluvia y de viento de poniente durante los últimos días ha favorecido un inicio de campaña excelente, superando los buenos datos de la temporada anterior. Según un jefe de zona de una cooperativa, la producción podría aumentar entre un 10% y un 20% este año.
“"La producción subirá este año entre un 10% y un 20% más que el año pasado."
Este aumento de producción se acompaña, por el momento, de una buena evolución de los precios. Los primeros lotes de la temporada, como es habitual, cotizan al alza en el mercado mayorista, si bien la demanda de los consumidores suele estar ligada a las temperaturas. Un delegado de una asociación agraria en la Ribera Alta señala que, aunque el precio inicial es bueno, el consumo depende de la temperatura ambiental.
Sin embargo, no todas las noticias son positivas para el sector. El cultivo del albaricoque se enfrenta a una situación crítica debido a una plaga conocida como el gusano cabezudo, para la cual no existe una solución eficaz. Esta plaga está provocando la desaparición progresiva de los árboles y un descenso alarmante en la producción.
“"En la cooperativa prácticamente solo queda una parcela o dos. El gusano cabezudo está acabando con esta fruta y es un producto que desaparecerá."
Los agricultores alertan de que la retirada de fitosanitarios eficaces sin la aprobación de alternativas podría llevar a la desaparición total del cultivo de albaricoque en la Comunitat Valenciana en un plazo de cinco o seis años.




