Esta iniciativa busca mejorar la salud laboral de los profesionales que realizan tareas de movilización y transferencia de pacientes. La colaboración entre ambas instituciones ya ha dado frutos en proyectos anteriores y ahora se centra en la creación de un dispositivo que minimice los riesgos ergonómicos.
Para orientar el diseño del futuro prototipo, la Universidad adquirió varios exoesqueletos ya existentes. El personal sanitario del Hospital Arquitecto Marcide tuvo la oportunidad de probarlos y ofrecer su opinión sobre las soluciones disponibles en el mercado. Estas pruebas se realizaron durante la mañana del lunes en una sala habilitada específicamente para no interferir con la atención a los pacientes.
Tras la sesión práctica, cada participante completó un cuestionario para recoger sus impresiones y sugerencias. Previamente, los investigadores ya habían visitado el servicio de Traumatología para observar directamente las técnicas de manipulación y movilización de pacientes, según explicó la jefa del servicio.
Esta no es la primera vez que ambas entidades colaboran. Ya existió una cooperación previa en una línea de investigación diferente, centrada en el desarrollo y perfeccionamiento de técnicas de realidad aumentada en el ámbito quirúrgico mediante el uso de gafas virtuales. Profesionales de diversas áreas sanitarias participaron en aquellas sesiones experimentales para optimizar la aplicación de esta tecnología.




