Agricultores de Sagunto, preocupados por la reserva ferroviaria de Adif

La situación, que afecta a parcelas en Parc Sagunt II, se prolonga desde hace años sin una solución clara ni calendario de expropiaciones.

Imagen de una mano sosteniendo un brote de planta, con campos agrícolas y vías de tren desenfocadas al fondo.
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Imagen de una mano sosteniendo un brote de planta, con campos agrícolas y vías de tren desenfocadas al fondo.

Los propietarios afectados por la reserva de terrenos de Adif en el ámbito de Parc Sagunt II han vuelto a denunciar la falta de avances en la resolución de una situación que se prolonga desde hace años sin una solución definitiva.

El colectivo reclama mayor celeridad y claridad sobre el futuro de sus parcelas, afectadas por la planificación de infraestructuras ferroviarias consideradas estratégicas para la red estatal. El origen del conflicto se remonta al desarrollo de Parc Sagunt II, proyectado en 2018 con una superficie inicial de 6,6 millones de metros cuadrados.
Posteriormente, en el proceso de información pública de 2021, Adif presentó alegaciones para reservar alrededor de 1,1 millones de metros cuadrados de suelo en el límite oeste del ámbito logístico, destinado a la implantación de infraestructuras ferroviarias. Esta reserva afecta a tres actuaciones principales: la futura conexión de la red de alta velocidad en el entorno de Sagunto, el refuerzo del Corredor Mediterráneo en su tramo valenciano y el desarrollo del eje ferroviario Sagunto–Teruel–Zaragoza, integrado en el denominado Corredor Cantábrico-Mediterráneo.

Es inasumible y eleva los costes de producción.

Esta planificación, incorporada finalmente al Plan Especial del Área Logística de Sagunto, ha dejado los terrenos en una situación de “reserva” que, según denuncian los propietarios, no ha ido acompañada del inicio efectivo de los procesos de expropiación ni de un calendario claro de ejecución. Esto mantiene en la incertidumbre a numerosas explotaciones agrícolas, que también lamentan las dificultades de acceso a las fincas, derivadas del corte de caminos tradicionales. En algunos casos, obliga a realizar desplazamientos de más de 15 o incluso 20 kilómetros para llegar a determinadas parcelas, incrementando los costes de producción y dificultando la comercialización de la fruta.
A estos problemas se suman otros ya denunciados en años anteriores, como el aumento de los robos en la zona, el deterioro de las infraestructuras de riego o la acumulación de polvo sobre los cultivos. Estos factores, según los agricultores, están afectando a la productividad y a la viabilidad económica de las explotaciones. Los afectados alertan también del riesgo de que, con el avance de las infraestructuras proyectadas y el desarrollo de Parc Sagunt II, las parcelas queden finalmente aisladas o rodeadas por vías ferroviarias y áreas industriales, lo que podría comprometer de forma definitiva la continuidad de la actividad agraria en la zona.
El Ayuntamiento de Sagunto aprobó en agosto de 2024, por unanimidad, una declaración institucional en la que instaba a Adif a acelerar las expropiaciones de los terrenos afectados por esta reserva ferroviaria y a mejorar de forma transitoria los accesos a la zona. También trasladó la petición al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Fuentes municipales han asegurado que la administración local continúa haciendo presión en este sentido, aunque recuerdan que en última instancia la decisión de expropiar los terrenos es de Adif.