La asamblea de trabajadores de Navantia Ferrol, celebrada este jueves, ha aprobado una contundente medida de presión: la prohibición total de realizar prolongaciones de jornada, conocidas como horas extra. La única excepción serán aquellas tareas consideradas imprescindibles para garantizar la seguridad de las instalaciones y del personal.
Fuentes sindicales de CGT han indicado a Europa Press que esta decisión tiene como objetivo forzar a la dirección de la compañía pública a cumplir el convenio colectivo. La principal demanda se centra en el desbloqueo de los contratos de relevo y las salidas anticipadas, que, según los sindicatos, están paralizados por falta de relevistas.
“"Hay compañeros aquí que ya deberían de estar en su casa con el contrato de relevo y que todavía no lo están. Es lo más sangrante."
El representante de CGT ha denunciado que la empresa lleva "violando el convenio durante meses". Añadió que, a pesar de una reunión previa con la dirección en la que se prometió una solución, la desconfianza de la base llevó a la asamblea a mantener las medidas de presión.
“"¿Nos íbamos a fiar de una empresa que se atrevió a violar el convenio?"
Además, en la misma asamblea, y sin necesidad de votación formal debido al consenso, se ratificó la convocatoria de una asamblea-paro de una hora para este viernes, 17 de abril, a las 10:00 horas en la puerta principal de Navantia Ferrol. Esta movilización está dirigida tanto al personal principal como al de las empresas auxiliares, y busca mostrar solidaridad con los trabajadores de la industria auxiliar de los astilleros de la Bahía de Cádiz para denunciar la existencia de "listas negras".




