Las previsiones para la Semana Santa se han cumplido con éxito en la demarcación de Tarragona, donde el sector turístico ha alcanzado ocupaciones alrededor del 90% durante el fin de semana. Esta distribución ha sido notablemente homogénea en todo el territorio, favorecida por las buenas condiciones meteorológicas y por la celebración de diversos campeonatos deportivos, especialmente en la costa, que han congregado a cerca de 45.000 participantes.
Xavier Guardià, portavoz de la Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de Tarragona (FEHT), ha valorado positivamente el inicio anticipado de operaciones de vuelos de touroperadores británicos en el Aeropuerto de Reus, un hecho poco común para estas fechas. Esta circunstancia ha contribuido a la llegada de visitantes internacionales.
“"La Semana Santa siempre es un valor fijo. Hay mucho agente que sale, todo el mundo busca escapadas y nosotros somos un destino prioritario."
Los principales mercados emisores han sido los habituales para esta época del año, con una fuerte presencia de turistas catalanes y del resto del estado, especialmente del País Vasco, La Rioja, Aragón, Madrid y la Comunidad Valenciana. En cuanto a los visitantes internacionales, los franceses han sido los más numerosos, seguidos por británicos e irlandeses, beneficiados por la apertura temprana del aeropuerto reusense.
Guardià también ha subrayado que la temporada de Semana Santa se extiende más allá del lunes festivo, debido a los diferentes calendarios escolares de las comunidades autónomas. Mientras las escuelas catalanas reanudan las clases, otras regiones como el País Vasco, Madrid, Aragón o Valencia inician sus vacaciones ahora, permitiendo al sector turístico alargar la temporada durante quince días adicionales, aunque con un volumen de visitantes más repartido entre la Costa Dorada, las Terres de l'Ebre y las comarcas del interior.
Finalmente, el portavoz de la FEHT ha señalado un incremento significativo de las reservas de última hora. Esta tendencia se atribuye a factores como la situación económica, la incertidumbre generada por el conflicto en Irán y la posible variabilidad climática.




