El Sindicato Labrego Galego (SLG) hizo pública la situación, subrayando que la compañía asturiana dejó de recoger el producto a estas explotaciones, lo que provocó que dos de ellas estén tirando la leche desde el 1 de abril al no encontrar alternativas.
“"Están acabando con el rural y la Consellería do Medio Rural sin hacer nada ante estos abusos. Nos parece algo inaceptable."
Brais Álvarez, secretario de Acción Sindical del SLG-Comisións Labregas (SLG-CCLL), criticó duramente la actuación de Reny Picot, afirmando que la empresa está incumpliendo la Ley de la Cadena. Según el sindicato, la comunicación de la interrupción de la recogida y la ruptura del contrato se realizó con solo cinco días de antelación, cuando la normativa exige dos meses para que las granjas puedan buscar nuevas salidas.
El SLG también denuncia que las industrias están presentando “ofertas ilegales” con precios por debajo de los costes de producción. Ante esta situación, Álvarez exigió una “acción inmediata” a la Xunta de Galicia, al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), ya que considera que los ganaderos están “desprotegidos bajo la tiranía de las industrias”.
El sindicato urge la convocatoria del Consello Agrario Galego y del Observatorio do Sector Lácteo, órganos que no se han reunido durante esta crisis, para buscar soluciones reales. La organización no descarta llevar la situación a la justicia para defender los derechos de los productores.




