Un fotógrafo reconvertido en cocinero triunfa en Cambre con su cocina de proximidad

El propietario de un establecimiento en Brexo Lema apuesta por una gastronomía gallega refinada con productos de la zona.

Imagen genérica de una cocina con ingredientes frescos, representando la gastronomía gallega.
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Imagen genérica de una cocina con ingredientes frescos, representando la gastronomía gallega.

Un cocinero de Cambre, que anteriormente trabajaba como fotógrafo, ha abierto un restaurante en la parroquia de Brexo Lema, donde ofrece una propuesta gastronómica gallega basada en productos de proximidad y con un toque refinado.

El propietario del establecimiento, que llevaba casi una década fuera de su localidad natal, decidió emprender en el sector de la restauración. Aunque inicialmente consideró abrir su negocio en la ciudad de A Coruña, surgió la oportunidad de establecerse en su parroquia, Brexo Lema, en un local que históricamente había funcionado como bar del pueblo.
Su trayectoria profesional no fue lineal. Tras estudiar fotografía, descubrió que no le gustaba trabajar en ese ámbito, mientras que la cocina, que consideraba un pasatiempo, acabó convirtiéndose en su verdadera vocación. Se formó en una escuela de hostelería en Santiago y trabajó en reconocidos restaurantes de Asturias, Barcelona, Marbella y Mallorca antes de regresar a su tierra.

"Es la que más me llama, con la que más me siento identificado, una cocina un poco de abuela, de fondos, guisos y demás, pero algo más refinada que la de casa."

el propietario del restaurante
El restaurante, que abrió hace aproximadamente dos años, se mantuvo inicialmente como un bar tradicional mientras se buscaba personal. La idea era ofrecer una propuesta diferente a la existente en la zona, con una cocina de mercado que cambia semanalmente en función de los productos disponibles en la plaza. Destacan los pescados frescos y una cuidada selección de vinos, con énfasis en los caldos gallegos y de "zonas olvidadas de España".
Los inicios fueron desafiantes, ya que la idea de transformar el bar tradicional en un restaurante con esta propuesta fue vista con cierto escepticismo por los vecinos. Sin embargo, el establecimiento goza ahora de una "muy buena acogida" entre la comunidad local.