Reverso 1957: Un Espacio Gourmet Innovador en Gran Canaria

La tercera generación de un negocio familiar transforma una distribuidora histórica en un referente gastronómico con una oferta única.

Interior de un espacio gourmet con estanterías llenas de productos selectos y una barra.
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Interior de un espacio gourmet con estanterías llenas de productos selectos y una barra.

Un establecimiento en Gran Canaria ha evolucionado de una distribuidora de destilados a un innovador espacio gourmet, ofreciendo una experiencia culinaria distintiva y productos exclusivos.

Ubicado en el municipio de Arucas, un negocio familiar con casi 70 años de historia ha sido transformado por su tercera generación en Reverso 1957. Este espacio, que originalmente se dedicaba a la distribución de destilados y productos alimenticios, ahora se distingue por su enfoque en la singularidad y la calidad, ofreciendo una propuesta gastronómica diferente en la isla.

"Somos el reverso de la etiqueta."

la dirección del establecimiento
La filosofía de Reverso 1957 se centra en la diferenciación, con un catálogo de vinos que no se encuentra en ningún otro lugar de la isla, además de una cuidada selección de destilados, conservas gourmet y aceites de oliva premium. El establecimiento también es el único distribuidor en Gran Canaria de las exclusivas carnes de El Capricho de José Gordón. El diseño del local rinde homenaje a su pasado, incorporando elementos históricos como libros de cuentas y una báscula, en una estética industrial que invita a la permanencia y al disfrute.
Recientemente, el pasado sábado 18 de abril, Reverso 1957 fue escenario de un evento gastronómico especial, un “seis manos” que reunió a los hermanos Herrera, de Camino al Jamonal, y al chef José Luis Espino, de Halma. Juntos, crearon un menú degustación que reinterpretó platos tradicionales con técnicas innovadoras, destacando la calidad del producto y la creatividad culinaria. Este tipo de encuentros subraya el compromiso del espacio con la gastronomía como punto de unión y experiencia.
El evento demostró la capacidad del equipo para construir una narrativa culinaria coherente, donde cada plato y maridaje contribuían a una experiencia integral. Desde un sancocho reinterpretado hasta la memorable remolacha de Espino y las albóndigas de los hermanos Herrera, el menú fue un testimonio de técnica, sensibilidad y respeto por la esencia de los sabores. La selección de vinos, a cargo de la responsable de ventas, complementó a la perfección cada propuesta, reforzando la identidad única de Reverso 1957.
El espacio se concibe como un lugar permeable para diversas experiencias, desde catas y celebraciones hasta encuentros gastronómicos, siempre con la premisa de ofrecer algo diferente y especial. La atención al detalle, desde la decoración hasta la selección de productos, busca que cada visita sea memorable y que los comensales descubran el valor detrás de cada “etiqueta”.