La administración autonómica ha ampliado la línea de ayudas para la compra de inmuebles en zonas antiguas y de protección oficial, con el objetivo de responder a la demanda ciudadana. Inicialmente, ya se habían destinado dos millones de euros, que permitieron 188 aportaciones para la compra en estas áreas.
Con esta nueva aportación, el Ejecutivo gallego suma un total de cuatro millones de euros, financiados íntegramente con fondos propios. Estas subvenciones están pensadas para que los compradores establezcan allí su residencia habitual y permanente.
Según la publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG), la partida para cascos históricos aumenta en 280.000 euros, mientras que la de vivienda protegida recibe 1,7 millones adicionales. El plazo para presentar las solicitudes se extenderá hasta el próximo 15 de octubre.




