Trabajadores de Valoriza en Poio amenazan con huelga por el convenio

La CIG anuncia movilizaciones ante el bloqueo de la negociación del convenio colectivo, caducado desde finales de 2024.

Primer plano de la rueda de un camión de basura sobre asfalto mojado con luces de emergencia.
IA

Primer plano de la rueda de un camión de basura sobre asfalto mojado con luces de emergencia.

La plantilla del servicio de recogida de residuos de Poio, adscrita a la empresa Valoriza, amenaza con una huelga este verano ante el bloqueo en la negociación de su convenio colectivo, caducado desde finales de 2024.

La tensión crece entre los quince trabajadores del servicio de recogida de residuos en Poio, que incluye ocho conductores, cinco peones y una persona administrativa. Denuncian la falta de avances en las conversaciones con la empresa concesionaria, Valoriza, lo que ha llevado a la CIG a anunciar movilizaciones para la próxima semana y a advertir de una posible huelga durante los meses de verano si no se producen avances significativos.
Los representantes sindicales señalan que la actual plantilla es escasa para afrontar el incremento de residuos durante los meses de mayor afluencia turística. Los refuerzos estivales, limitados a dos o tres operarios, no son suficientes para cubrir la demanda, lo que genera incidencias y quejas vecinales. Además, critican la evolución salarial de la última década, con un crecimiento de apenas un 10% (unos 20 euros mensuales) entre 2014 y 2024. Los salarios de los conductores pasarían de 1.049 a 1.069 euros mensuales, y los de los peones de 920 a 961 euros, cantidades que, según el sindicato, están lejos de las de municipios cercanos como Sanxenxo o Pontevedra.
La propuesta actual de los trabajadores para actualizar los salarios en 2025 y 2026 conforme al IPC (un aumento aproximado del 5,8%, unos 30-40 euros mensuales) ha sido calificada por la CIG como una petición "moderada", ya que no incluye mejoras sociales ni nuevas demandas laborales. No obstante, la empresa aún no ha respondido formalmente a esta propuesta ni ha remitido las actas de las reuniones celebradas.
El sindicato también señala la responsabilidad del Concello de Poio en la financiación del servicio. Javier Dapena, representante comarcal de la CIG, indicó que la administración local "no es culpable, pero sí responsable" al ser quien abona el contrato de concesión. La CIG sospecha además de posibles discrepancias en la actualización económica del contrato público, sugiriendo que Valoriza podría estar percibiendo únicamente el canon fijo sin aplicar la correspondiente revalorización anual, lo que explicaría las dificultades de la empresa para asumir mejoras salariales.
Ante la falta de avances, la plantilla prevé iniciar concentraciones de protesta la próxima semana y no descarta convocar una huelga en pleno verano. Los representantes sindicales también mencionaron la colocación de pancartas de protesta en el municipio y recordaron otras irregularidades de Valoriza, como el uso de una nave en Campelo que genera rechazo vecinal.