Los trabajadores del centro logístico de Pull&Bear, situado en el polígono industrial de Río do Pozo en Narón, llevan dos semanas de protestas en sus instalaciones. La plantilla, con una edad media que ronda los 50 años, denuncia el alto coste en términos de salud laboral y la escasa inversión de la multinacional en sus dependencias.
Según un comunicado emitido por los empleados, el 32% de la plantilla sufre alguna limitación médica que dificulta la realización de sus tareas, y las bajas de larga duración por problemas musculoesqueléticos están en aumento. Por ello, consideran "vital" iniciar una negociación con Inditex para establecer planes de prejubilación y un relevo generacional que permita el "merecido descanso" de un equipo que ha contribuido al crecimiento de la compañía.
Los trabajadores señalan que, a pesar de que el consejero delegado de Inditex, Óscar Maceiras, anunció en 2023 un plan de inversión de 2.000 millones de euros para fortalecer las logísticas en España entre 2024 y 2025, la inversión en el centro de Narón "no se acerca ni al 0,10% de ese presupuesto". Esto es interpretado como un "duro golpe" para los empleados y una falta de compromiso con la comunidad donde nació la empresa.
En el plano económico, la plantilla subraya que mientras Inditex registra beneficios récord, sus salarios apenas crecen "al ritmo del IPC". En los últimos tres años, el incremento salarial ha sido "solo un 0,37% por encima del IPC", una cifra que contrasta con la "remuneración desorbitada" de la alta dirección. La empresa mantiene una propuesta salarial "muy por debajo" del IPC actual y sin medidas de reducción de jornada, puntos considerados "fundamentales" por los trabajadores.
Las movilizaciones, que ya se extienden por dos semanas, no solo buscan un "acuerdo digno", sino también llamar la atención sobre el impacto económico directo e indirecto que la falta de inversión de Inditex en Narón tiene para toda la comarca de Ferrolterra, afectando a numerosas empresas locales.




