Este acuerdo se enmarca dentro del plan extraordinario de la Xunta, con un presupuesto total de 22,7 millones de euros, destinado a la recuperación de los recursos marisqueros gallegos. El convenio prevé un detallado plan de restauración de hábitats y zonas de producción, con la implicación directa del sector en las tareas de recuperación y con el objetivo de actuar sobre especies estratégicas como el berberecho y las almejas.
El plan, centrado en el estuario del Tambre y la ensenada de Esteiro, contempla la participación progresiva de profesionales del marisqueo. Inicialmente, comenzarán 40 personas, que se incrementarán hasta 110 en mayo y llegarán a 200 a partir de septiembre. Estos profesionales realizarán tareas como la retirada de algas y conchas, aclareos y traslados de especies, pudiendo recibir una remuneración de hasta 700 euros mensuales por sus labores mientras los bancos permanezcan cerrados.
Entre las acciones biológicas destaca la siembra de almeja en el banco de Misela I, con 8 millones de unidades previstas para este año y 2 millones para 2027. También se incluye el control de depredadores, como estrellas de mar y cangrejos, con una embarcación específica, y la vigilancia diaria de los bancos con turnos de hasta 32 personas, además de muestreos para evaluar la evolución de los arenales.
El acuerdo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027 y busca garantizar el mantenimiento de los arenales frente a los temporales y la baja salinidad. La Xunta subraya que esta inversión no solo persigue la recuperación biológica, sino también asegurar una alternativa de actividad e ingresos para el sector marisquero mientras los bancos se recuperan.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, señaló que la mayor parte del plan extraordinario (19 millones de euros) se destina a convenios con cofradías, como la de Noia, y que en las próximas semanas se firmarán acuerdos similares con otras 21 entidades que ya mostraron su interés.




