Mercados municipales de A Coruña, refugio para el pequeño comercio

El interés por instalarse en las plazas de abastos coruñesas crece, ofreciendo a comerciantes una alternativa más económica y visible.

Imagen genérica de un mercado municipal con puestos y gente.
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Imagen genérica de un mercado municipal con puestos y gente.

Los mercados municipales de A Coruña se están convirtiendo en una opción cada vez más atractiva para el pequeño comercio, que encuentra en estos espacios una alternativa económica y visible frente a los altos costes de los alquileres a pie de calle.

La dificultad para acceder a una vivienda en A Coruña refleja una problemática similar en el sector comercial, donde el alquiler de locales supone un lujo para muchos. Ante esta situación, las plazas de abastos emergen como una solución, permitiendo a los comerciantes establecer sus negocios con costes significativamente menores y una mayor visibilidad.
Un ejemplo claro de este interés es la plaza de Lugo, donde el Ayuntamiento convocó un concurso en febrero para 28 puestos vacíos. Hasta el momento, 64 candidatos han presentado sus solicitudes para ocuparlos, evidenciando la creciente demanda por estos espacios. El mercado de Elviña también ilustra esta tendencia.

"El mercado es la última frontera de resistencia contra el tipo de consumo que se tiene y el capitalismo más voraz que vivimos. Es el bloque de contención contra todo esto."

un comerciante
Un comerciante que se trasladó al mercado de Elviña en septiembre de 2024, destacó que, además de la flexibilidad horaria, el precio del alquiler fue un factor determinante. Señaló que los costes son mucho más asumibles en comparación con los locales a pie de calle, donde muchas veces es más rentable convertir los espacios en viviendas o trasteros.
Otra comerciante, que abrió un nuevo local en el mercado de Elviña hace dos meses, manteniendo su establecimiento original en la avenida de Finisterre, subraya la visibilidad que ofrecen las plazas de abastos. Para ella, el mercado permite llegar a un público más amplio y eliminar barreras, ya que la gente se anima más a curiosear. Además, el ambiente matinal del mercado complementa el horario de su local en la calle.
En la otra punta de la ciudad, en Monte Alto, la renovación de su mercado municipal también ha atraído a comerciantes. Un pescadero, conocido en el barrio, decidió dejar su local en la calle de la Torre para instalarse en la nueva plaza de abastos en enero. Mencionó un ahorro significativo en el alquiler, pasando de 650 euros más IVA a 83 euros más IVA, además de un ahorro de 200 euros en hielo y media hora de trabajo diario. Expresó su satisfacción con las facilidades y comodidades ofrecidas por el Ayuntamiento.