La medida responde a la suspensión temporal de la actividad de recogida de moluscos cultivados, provocada por la presencia de biotoxinas en las rías gallegas. Según el informe de la Consellería do Mar, la convocatoria busca paliar el impacto económico derivado de esta situación, que obligó a interrumpir la producción durante periodos prolongados.
El presupuesto total, de 2,7 millones de euros, cuenta con una cofinanciación del 70 % a cargo del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), mientras que el 30 % restante es aportado por la Comunidad Autónoma de Galicia.
Para acceder a estas compensaciones, las empresas acuícolas deben acreditar que la suspensión de la actividad se prolongó durante más de cuatro meses consecutivos. Los polígonos que cumplen estos requisitos, según los datos del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar), son Bueu A, Bueu B, Cangas A y Cangas B.




