La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, defendió la política minera de la Xunta, afirmando que no es favorable a la "hiperregulación" y asegurando "garantías" para los proyectos. Señaló que cada iniciativa será sometida a una evaluación ambiental "superrigurosa".
Durante un pleno en el Parlamento gallego, el diputado del BNG José Manuel Golpe criticó la "intención de resucitar tres fantasmas del pasado", refiriéndose a las minas de Corcoesto, San Fins y Varilongo, a las que calificó de "tres jinetes del apocalipsis minero". Golpe acusó a la conselleira de "resucitar cadáveres mineros" y de "hacer de comercial de Altri".
El parlamentario nacionalista lamentó que la Xunta lleve 17 años sin un plan sectorial de actividades extractivas, lo que, según él, permite que "quien controla son los intereses económicos". La conselleira, por su parte, rechazó estas críticas, considerando que el BNG "pide una renuncia a la minería de Galicia" y que su interpelación "pretende enredar".
Lorenzana recalcó que los proyectos mineros pasan por "larguísimas tramitaciones rigurosas y estrictas evaluaciones ambientales", rechazando la idea de que "toda la minería en Galicia tiene una problemática ambiental". Explicó que se someten a evaluaciones ordinarias con períodos de información pública y que la existencia de un concurso minero "no supone que esa mina vaya a desarrollarse".
La conselleira también se mostró partidaria de que "repercutan en la ciudadanía parte de los beneficios económicos", sugiriendo la formación de "personas jóvenes" mediante becas como una vía para ello.
En cuanto a la mina de wolframio de Tungsten San Xoán en A Gudiña, Eurobattery Minerals informó de que la producción industrial comenzará en el primer trimestre de 2027. La compañía sueca, matriz de Tungsten San Juan, cerró una financiación de casi seis millones de euros para avanzar en el desarrollo de la mina, pasando de la exploración a la construcción de la planta de procesamiento y puesta en marcha de la producción.




