La implantación de esta compañía en el territorio gallego supone una inversión inicial de 200 millones de euros. El plan industrial contempla la creación de 2.300 puestos de trabajo, distribuidos entre las instalaciones situadas en Ferrol y As Pontes.
El Gobierno gallego ha señalado que la elección de la comunidad como sede en la Unión Europea responde a la solvencia técnica, la estabilidad institucional y las garantías que ofrece la región para el desarrollo de proyectos de automoción.
Como parte de los trámites para el inicio de la actividad, la próxima semana llegará al puerto de Ferrol un buque cargado con vehículos de la marca. Esta operación servirá como ensayo logístico para avanzar en la tramitación necesaria antes del despliegue total de la planta.




