La compañía energética Greenalia ha solicitado formalmente al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que agilice la resolución de sus proyectos eólicos, que permanecen bloqueados. La empresa señala que esta parálisis ya se prolonga durante cuatro años y busca poder iniciar cuanto antes las obras de construcción.
Esta petición se produce tras recibir un importante respaldo jurídico del Tribunal Supremo. Dicho tribunal estimó los recursos presentados por la Xunta y por la propia empresa, revocando una sentencia anterior del TSXG que suspendía el parque eólico de Bustelo, situado entre Carballo y Coristanco. El Supremo descartó la existencia de una "fragmentación ilegal" del proyecto, aplicando argumentos similares a los ya empleados para avalar el parque de Campelo.
Con el doble aval judicial, Greenalia exige al tribunal gallego que aplique la doctrina del Supremo y dé continuidad a los procesos pendientes, permitiendo así reactivar inversiones en la provincia de A Coruña.
Además de la batalla legal, Greenalia ha formalizado una operación financiera relevante: un préstamo de 145 millones de euros para refinanciar la planta de biomasa en Curtis-Teixeiro. Esta operación, estructurada en modalidad de project finance, permitirá a la compañía ahorrar más de 6,5 millones de euros anuales en gastos financieros.
La planta de Curtis, operativa desde 2020, registró un rendimiento récord en 2025, generando 375 GWh. Este macrocrédito es el segundo mayor en la historia de Greenalia, superado únicamente por la financiación del proyecto fotovoltaico MISAE II en Texas. La empresa también informó que los pasados meses de abril y mayo de 2026 fueron los de mayor producción e ingresos de su historia ordinaria.




