La transformación de la construcción hacia modelos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente tiene en Galicia uno de sus focos principales. Así se puso de manifiesto en la jornada “Galicia Construye Sostenible”, organizada por Ecoforest y celebrada en la sede de la Fundación RIA en Santiago de Compostela. El encuentro congregó a cerca de medio centenar de expertos de la arquitectura, ingeniería y construcción para debatir sobre los edificios del futuro y el papel protagonista que Galicia puede jugar en este nuevo paradigma.
Lejos de meras reflexiones teóricas, el evento se centró en soluciones prácticas y retos concretos. Se abordó la necesidad de modernizar los sistemas de climatización, el potencial de la madera como material constructivo estratégico y la importancia de diseñar infraestructuras pensadas para perdurar en el tiempo.
Iago Bastos, director del área de bomba de calor de Ecoforest, destacó la urgencia de la transición energética en la edificación. Defendió el uso de las energías renovables y de las bombas de calor como herramientas esenciales para minimizar el impacto ambiental de los edificios. Bastos señaló la “paradójica” situación de Galicia, con gran potencial renovable pero aún dependiente de combustibles fósiles para la calefacción. Subrayó que el principal obstáculo ya no es tecnológico, sino la necesidad de cambiar la mentalidad de los proyectos y fomentar la colaboración entre promotores, instaladores y proyectistas, analizando el rendimiento a largo plazo.
La madera también fue protagonista, de la mano de Emma Romero de Finsa. Reivindicó su potencial en la arquitectura contemporánea y en la construcción sostenible, no solo por sus ventajas técnicas y estéticas, sino también por su contribución a la conservación de los montes y a la generación de valor forestal. Destacó el trabajo de gestión de plantaciones en Ourense y Pontevedra, y la visión a largo plazo de sus equipos forestales, conectando sostenibilidad, industria y territorio.
Iván Andrés Quintela, cofundador de Arrokabe Arquitectos, aportó la perspectiva arquitectónica, defendiendo la necesidad de diseñar edificios eficientes y duraderos. Calificó la sostenibilidad como “una cuestión de pura necesidad” y apeló a la alineación de todos los agentes del sector. Reivindicó una arquitectura conectada con el contexto, capaz de dialogar con las preexistencias culturales y materiales.
La Fundación RIA, representada por su director Manuel Rodríguez y la arquitecta Lucía Escrigas, moderó el encuentro. Escrigas hizo hincapié en la importancia de comprender el contexto territorial, social y cultural de los proyectos antes de intervenir, subrayando la necesidad de análisis profundos y colaboración entre entidades para un urbanismo respetuoso con el paisaje y la identidad local.
El mensaje final compartido por los asistentes fue claro: la construcción sostenible se basa en una nueva forma de pensar los proyectos, priorizando la colaboración, la planificación a largo plazo y el bienestar de las personas y del planeta. Se trata de crear espacios más saludables, eficientes y preparados para los desafíos futuros.




