La combinación de una oferta limitada, una demanda elevada y una fuerte competencia por los inmuebles más económicos y mejor situados está acelerando el mercado de alquiler en la ciudad de Pontevedra. Según un estudio de Idealista, el 10% de las viviendas anunciadas en el portal inmobiliario fueron alquiladas en menos de 24 horas en el primer trimestre de 2026, una tendencia que también se refleja en la provincia con un 12%.
Portavoces del sector inmobiliario local, como Ibán Castro de Inmobiliaria Boa Vila, confirman esta percepción. "Como entre algo que esté bien de precio y bien situado, el piso se alquila en nada", afirma Castro, quien atribuye esta situación al desequilibrio entre oferta y demanda. Añade que los propietarios son cada vez más exigentes con las condiciones, pidiendo antigüedad laboral, avales y hasta dos meses de fianza, lo que intensifica la "carrera inmediata" por los inmuebles más competitivos.
El umbral psicológico del mercado se sitúa alrededor de los 650 o 700 euros mensuales. Los pisos por debajo de ese precio "vuelan en horas", mientras que los de mayor coste tardan más en encontrar inquilino, aunque los propietarios suelen mantener los precios iniciales. Jorge González, de Inmobiliaria Pedrosa, corrobora que reciben "60 clientes distintos de un día para otro" por una sola vivienda, especialmente para pisos pequeños y modernos con un precio ajustado, como los de un dormitorio por 700 euros o dos dormitorios entre 650 y 750 euros.
Los requisitos para acceder a una vivienda son cada vez más rigurosos, incluyendo ingresos triples al coste del alquiler y antigüedad laboral. Claudio Santalices, de REMAX ACASA Inmobiliaria, señala que un anuncio puede recibir 30 llamadas en una hora y media, obligando a retirar la publicación para gestionar las solicitudes. Este proceso, que antes llevaba semanas, ahora se resuelve en pocas horas, aunque la selección final se centra en la solvencia económica.
No obstante, no todas las agencias comparten la misma intensidad de este fenómeno. Rodrigo Souto, de Inmoponte Inmobiliaria, observa un aumento de las exigencias que reduce el número de candidatos, y destaca que los pisos de tres y cuatro habitaciones tardan más en alquilarse. Por su parte, Lisardo Fernández, de Engel & Völkers Pontevedra, apunta a una tendencia contraria en su segmento de mercado, con alquileres más lentos y plazos de contratación más largos, reflejando una doble realidad en el mercado pontevedrés.




