A Coruña lidera el crecimiento de la agricultura ecológica en Galicia

La provincia coruñesa cuadriplicó su superficie certificada en ecológico en la última década, generando un importante volumen de negocio.

Primer plano de un manojo de hortalizas ecológicas con un paisaje rural gallego al fondo.
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Primer plano de un manojo de hortalizas ecológicas con un paisaje rural gallego al fondo.

La provincia de A Coruña se consolida a la vanguardia de la agricultura ecológica en Galicia, destacando por su notable crecimiento en la última década y su impacto económico.

La superficie certificada para agricultura ecológica en la provincia de A Coruña ha experimentado un crecimiento superior al 365% en los últimos diez años, pasando de 1.264 hectáreas a 5.877. Este avance sitúa a la provincia a la cabeza del incremento, superando a otras como Lugo u Ourense, que poseen mayor extensión total pero un crecimiento porcentual menor.
Este modelo productivo, que ya suma casi 30 años de trayectoria en Galicia, ha pasado de apenas siete productores y 13 hectáreas en sus inicios a alcanzar las 46.677 hectáreas certificadas en toda la comunidad el año pasado. La provincia coruñesa no solo lidera el crecimiento en superficie, sino que también lo ha hecho en términos de operadores, sumando 191 productores y 109 elaboradores y comercializadores inscritos.
El sector ecológico generó un volumen de negocio de 118,5 millones de euros en Galicia el año pasado, un récord histórico. A Coruña aporta cerca de 30,9 millones de euros, lo que representa el 26% del valor económico total, situándose como la segunda provincia con mayor peso tras Lugo. Los productos con mayor facturación incluyen leche y derivados, carnes y conservas de pescado.
La creciente demanda de alimentos sin aditivos sintéticos y producidos de forma respetuosa con el medio ambiente, garantizada por el sello del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Galicia (Craega), impulsa este modelo. El Craega actúa como la única garantía oficial para el consumidor, asegurando que los productos orgánicos cumplen con la estricta normativa europea.