Los comerciantes del Mercado de Santa Caterina han solicitado al Ayuntamiento de Barcelona una revisión de las restricciones de circulación implementadas en la Via Laietana a raíz de su remodelación. Su principal propuesta es que los vehículos privados puedan circular en sentido ascendente por la vía, siempre que hagan uso previo del aparcamiento del mercado.
Esta petición surge de la necesidad de recuperar la clientela que, según David Barroso, presidente de los vendedores, se ha perdido debido a las obras y los cambios en la movilidad. Barroso ha señalado que durante los cuatro años de las obras, la facturación cayó un 30% y aún no se ha recuperado. A partir del 27 de abril, se iniciarán las multas para los vehículos privados no autorizados que circulen en sentido ascendente por la vía.
“"Durante los cuatro años que duraron las obras perdimos un 30 % de la facturación y todavía no nos hemos recuperado."
Los vendedores insisten en la importancia de la accesibilidad al mercado, considerando la Via Laietana como la única arteria principal para la entrada y salida. Proponen, como solución ideal, restablecer la configuración de tráfico anterior a las obras, con dos carriles de subida y dos de bajada, sugiriendo una reordenación del carril bici para lograrlo.
Otro punto de preocupación es la gestión de la zona de carga y descarga frente al mercado, que a menudo se encuentra ocupada por camiones y furgonetas que no son proveedores del mercado. Los vendedores piden un mayor control o un cambio de horario para esta zona, ya que el uso actual no es eficiente y afecta el funcionamiento diario.




