Según las primeras estimaciones de la Conselleria de Agricultura, las pérdidas en la producción oscilan entre el 40% y el 60% en las zonas más castigadas. El frente tormentoso, que atravesó el Segrià de oeste a este, ha impactado especialmente en municipios como Torres de Segre, Juneda, Puigverd de Lleida y Sudanell.
Los técnicos apuntan que el granizo, con un diámetro aproximado de un centímetro, ha afectado principalmente a la fruta dulce, tanto de hueso como de pepita. Las especies más sensibles, como las nectarinas y los albaricoques, han sufrido los daños más severos, aunque también se han registrado incidencias en manzanas, peras y algunos campos de cereal y maíz.
Esta es la tercera granizada que afecta a la zona esta primavera. Aunque algunas explotaciones han podido minimizar las pérdidas gracias a las redes antigranizo, muchos productores se ven afectados por la depreciación comercial del producto, que presenta arañazos en la piel que reducen su valor de mercado.




