El proyecto incluye la construcción de tres nuevos talleres en Manresa, Sant Celoni y Granollers, así como la ampliación de las instalaciones existentes en Vilanova i la Geltrú, Sant Andreu Comtal y Ripoll. Estas obras, que se extenderán hasta 2030, representan la mayor inversión en talleres por parte de la compañía en casi cinco décadas.
Las obras ya han comenzado en Ripoll, donde se prevé que las nuevas instalaciones estén operativas a finales de año. Aquí, Renfe construirá un taller definitivo con capacidad para cinco vagones de 100 metros, con una inversión de 16,6 millones de euros. Este taller sustituirá una instalación provisional creada durante las obras de desdoblamiento de la línea R3.
En Vilanova i la Geltrú, que alberga el principal taller de Renfe en Cataluña, se destinarán 22,6 millones de euros para modernizar las instalaciones. Esta mejora incluirá el aumento de la longitud de una de las naves y la construcción de un nuevo taller de ancho convencional con tres vías, con finalización prevista para 2027. Con esto, se pasará de seis a nueve líneas de trabajo, preparadas para los nuevos trenes Rodalies 452, que se espera que circulen a principios de 2027.
Los nuevos talleres de Manresa, con un presupuesto de 40 millones de euros, estarán en servicio en 2029 y contarán con seis vías de reparación. En Sant Celoni, la inversión será de aproximadamente 25 millones de euros para un taller de cuatro vías, proyectado para el período 2028-2030. Finalmente, el taller de Granollers, con 40 millones de euros, será el de mayor presupuesto y dispondrá de ocho vías para reparación de vagones, con equipamiento industrial avanzado.
Estas actuaciones permitirán a Renfe aumentar su capacidad de mantenimiento de 22 a 51 vagones simultáneamente, con el objetivo de acercarse a la meta de tener talleres en todas las líneas de Rodalies. La compañía asegura que, aunque entre un 10% y un 15% de la flota está en mantenimiento, esto no afecta la operativa diaria del servicio, ya que se reserva un 5% adicional de trenes para posibles incidencias.
Además de las inversiones ya anunciadas, Renfe también estudia nuevas instalaciones en Mataró, Blanes, Sant Vicenç de Calders y Sant Feliu de Buixalleu, con una estimación de 150 millones de euros adicionales, aunque estos proyectos se encuentran todavía en fase de estudio.




