Pescadores catalanes alertan que el precio del gasóleo se ha doblado y amenaza la viabilidad del sector

El aumento del coste del combustible, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, fuerza a los pescadores a reducir días de trabajo y piden ayudas directas e inmediatas.

Imagen genérica de un barco de pesca repostando combustible en el puerto.
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Imagen genérica de un barco de pesca repostando combustible en el puerto.

El sector pesquero catalán enfrenta una situación crítica debido a la duplicación del precio del gasóleo, atribuida al conflicto en Oriente Medio, que amenaza la viabilidad de muchas embarcaciones y obliga a reducir los días de pesca.

Los pescadores de Cataluña expresan su preocupación ante la escalada del precio del gasóleo, que se ha duplicado a raíz del conflicto en Oriente Medio. Esta situación, según los representantes del sector, pone en peligro la continuidad de la actividad y ya ha llevado a algunas embarcaciones a reducir los días de trabajo para intentar paliar el impacto económico.
Xavier Domènech, secretario de la Federación Territorial de Cofradías de Pescadores de Tarragona, ha señalado que algunos pescadores ya optan por no salir los viernes, reservando días para el segundo semestre con la esperanza de que los precios se moderen. Esta estrategia busca mitigar el impacto de un coste que, en el caso de las embarcaciones grandes como las de arrastre o cerco, supone un sobrecoste de unos 200 euros diarios.

"Es un momento complicado porque somos dependientes de gastar gasóleo, no podemos hacer nada para gastar menos."

Xavier Domènech · Secretario de la Federación Territorial de Cofradías de Pescadores de Tarragona
Desde la Costa Brava, Antoni Abad, presidente de la Federación Catalana de Cofradías, ha destacado la "incertidumbre" que vive el sector. El incremento del combustible, que antes de la guerra en Oriente Medio se pagaba a 0,65 céntimos el litro y ahora supera los 1,25 euros, se traduce en un sobrecoste semanal de unos 1.000 euros para una embarcación grande, afectando directamente el bolsillo de los pescadores.
La situación es especialmente crítica en puertos como el de Blanes (Selva) y Palamós (Baix Empordà), donde las embarcaciones ya han comenzado a limitar las horas o los días de pesca. Ferran Martínez, patrón mayor de la cofradía de Blanes, ha explicado que muchos barcos regresan antes a puerto para ahorrar combustible. En Palamós, Miquel Mir, patrón mayor, lamenta que la ayuda de 20 céntimos por litro es insuficiente y llega tarde, ya que no se cobrará hasta el verano.

"Si no llegan ayudas pronto, seremos inviables."

Miquel Mir · Patrón mayor de la cofradía de pescadores de Palamós
En L'Ametlla de Mar (Baix Ebre), Miquel Brull, presidente de la cofradía, reclama que el descuento de 30 céntimos por litro del gobierno español se aplique directamente en los puntos de suministro portuario, como ya se hace en las estaciones de servicio terrestres. Esta medida evitaría la presión burocrática y la espera de subvenciones que, según el sector, llegan tarde y con requisitos poco claros.