Novedades en microscopía: luz sobre el ADN a la escala de la doble hélice

Unas nuevas sondas fluorescentes permiten visualizar el ADN dentro de células vivas y conservadas con una resolución sin precedentes.

Imagen genérica de moléculas fluorescentes parpadeando sobre una doble hélice de ADN.
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Imagen genérica de moléculas fluorescentes parpadeando sobre una doble hélice de ADN.

Un equipo del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona ha desarrollado nuevas moléculas fluorescentes, denominadas HoT, que permiten visualizar el ADN dentro de las células vivas y conservadas con una resolución sin precedentes, cercana a la anchura de la doble hélice.

Este avance, publicado en la revista Molecular Cell, utiliza sondas que parpadean de forma intermitente, como si fueran "luces de hadas", para lograr imágenes hasta diez veces más nítidas que los microscopios convencionales. La técnica ha sido probada con éxito en muestras de tejido de pacientes con cáncer, donde se ha observado que el ADN de los tumores está más suelto y disperso que en el tejido sano adyacente.
La capacidad de visualizar cómo el ADN se organiza en 3D dentro de las células podría convertirse en una herramienta adicional para diagnosticar y tratar el cáncer, ya que la desorganización del ADN se asocia a la progresión tumoral. Actualmente, el análisis de biopsias se realiza de forma visual con métodos antiguos.

"Con la misma molécula podemos hacer dos cosas muy distintas. En una célula viva, podemos observar el ADN en movimiento, lo que nos indica cómo se comporta la cromatina. En una célula conservada, podemos ampliar la imagen hasta la escala de la propia molécula de ADN. Combinar ambos enfoques nos ayuda a ver, con una resolución sin precedentes, una de las capas principales de control de la biología humana."

Pia Cosma · Profesora de investigación ICREA y autora principal del estudio
Las nuevas sondas HoT, diseñadas por colaboradores de la City University of Hong Kong y el Guangdong Provincial People's Hospital, permiten observar el ADN en células vivas con una resolución de 20 nanómetros mediante la tecnología STORM. En células conservadas, la precisión alcanza los 3 nanómetros con la técnica MINFLUX, acercándose a la anchura de la doble hélice (aproximadamente 2 nanómetros).
Además, se ha demostrado que una inteligencia artificial, denominada AINU, puede aprender a interpretar estas imágenes de superresolución. Entrenada con los nuevos datos, AINU ha podido distinguir entre células de piel y células madre con una precisión del 96-98%. Esta capacidad abre la puerta a futuras aplicaciones en el diagnóstico del cáncer y la medicina regenerativa.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Centre de Regulació Genòmica (CRG) (29/08/2026)