Tras más de un año de espera, el proyecto Plemcat, un parque eólico marino experimental previsto en el golfo de Roses, ha recibido el visto bueno ambiental necesario por parte del Ministerio para la Transición Ecológica. Esta Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable supone un paso decisivo para desbloquear la iniciativa.
La iniciativa permitirá probar aerogeneradores flotantes y otras tecnologías marinas frente a la costa del Empordà. Está concebido como un banco de pruebas para el desarrollo de la eólica marina en Catalunya, donde actualmente no existe ninguna instalación de este tipo.
El Plemcat no es un parque comercial, sino un demostrador tecnológico diseñado para validar soluciones técnicas, operativas y ambientales antes de pasar a instalaciones de mayor escala. Su aprobación abre la puerta al despliegue de la eólica marina en la región.
El emplazamiento escogido ocupa una superficie de 7,8 kilómetros cuadrados, a unos 26 kilómetros de la costa, frente a la bahía de Roses. Esta distancia busca minimizar el impacto visual y ambiental, y la profundidad del fondo marino obliga a utilizar tecnología flotante.
El proyecto incluye la instalación de tres aerogeneradores flotantes de diferentes tipologías para evaluar su comportamiento en condiciones reales, incluyendo su estabilidad, eficiencia energética y costes de operación, así como el impacto sobre el medio marino y la biodiversidad.
Aunque los condicionantes específicos del Ministerio aún no se han detallado completamente, el diseño inicial preveía medidas de seguimiento ambiental relativas a la fauna marina, las rutas migratorias de aves y la actividad pesquera. El objetivo es posicionar Catalunya como un polo tecnológico en eólica marina flotante.




