Los arrozales del Delta del Ebro inician la inundación con reservas de agua óptimas

La campaña de arroz en el Delta del Ebro comienza con buenas perspectivas hídricas, a pesar de los desafíos de salinidad y precios de producción.

Imagen genérica de tuberías de riego en un campo de arroz
IA

Imagen genérica de tuberías de riego en un campo de arroz

Las comunidades de regantes de la Izquierda y la Derecha del Ebro han iniciado la inundación de los campos de arroz, con reservas y calidad de agua consideradas óptimas tras un invierno lluvioso.

Este lunes ha comenzado la fase de inundación de los campos de arroz en el Delta del Ebro, un proceso que se extenderá hasta mediados de mayo. Las intensas lluvias del invierno han garantizado unas reservas y una calidad de agua "óptimas" para el cultivo, según han indicado los regantes. A pesar de ello, la planificación de la campaña se ha visto condicionada por la borrasca Oriana, que afectó la zona en febrero.
La técnica de siembra en seco, utilizada para combatir la plaga del caracol manzana, se mantendrá en un 30% de la superficie, similar al año anterior. Sin embargo, muchos arroceros optarán por un riego previo para asegurar la humedad del suelo y evitar retrasos en el crecimiento de la planta, una práctica que ha demostrado buenos resultados en campañas anteriores.

"Independientemente de los costes económicos que supone para la comunidad, la Oriana nos ha hecho perder un tiempo, que en el Delta es muy limitado, porque cuando se suelta el agua se limita mucho la capacidad de hacer trabajo."

un portavoz de la Comunidad de Regantes de la Izquierda del Ebro
Los regantes del Delta del Ebro disponen de las dotaciones habituales de agua, con 19 y 27 metros cúbicos por segundo, respectivamente, para inundar las 21.000 hectáreas de arrozales. En el hemidelta izquierdo, el agua ya ha comenzado a entrar en las 12.691 hectáreas de superficie regable, que abarcan municipios como Tivenys, Bítem, Tortosa, Campredó, l'Aldea, Camarles, Deltebre y l'Ampolla, todos ellos en la comarca del Baix Ebre.
La comunidad de la Derecha del Ebro también ha abierto el canal principal en la zona de Illa de Riu, y continuará con la inundación en Illa de Buda el miércoles, para finalizar el 4 de mayo en las zonas de Roquetes, Delta, Prats, Sant Jaume, la Ràpita y Poble Nou.
Aunque la campaña de 2023 fue "catastrófica" debido a los recortes de agua, los regantes continúan preocupados por la salinidad de los suelos y el aumento de las temperaturas, que pueden reducir la producción entre un 10% y un 15%, especialmente durante las olas de calor en agosto. La borrasca Oriana provocó una grave inundación de agua marina en los arrozales, obligando a una actuación de urgencia para "limpiar" los cultivos afectados con agua dulce.
Además de los costes derivados de la borrasca, los regantes alertan sobre el incremento de los precios de producción, como el gasóleo y los abonos, que podrían afectar la rentabilidad del cultivo. La Comunidad de Regantes de la Izquierda ha continuado automatizando y entubando canales para mejorar la gestión del agua y controlar plagas como la del caracol manzana, con 7 kilómetros adicionales de tuberías instaladas este año.