La UE impulsa el Pacte por el Mediterráneo hacia objetivos tangibles de energía y empleo

La comisaria europea Dubravka Šuica defiende un acuerdo de cooperación para una cuenca descarbonizada y con más oportunidades laborales.

Imagen genérica del mar Mediterráneo al atardecer, simbolizando la cooperación y la transición energética.
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Imagen genérica del mar Mediterráneo al atardecer, simbolizando la cooperación y la transición energética.

La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, ha defendido en el III Foro del Mediterráneo la necesidad de traducir el Pacto por el Mediterráneo en resultados tangibles, con especial énfasis en la energía verde y la creación de empleo.

El tercer Foro Económico y Social del Mediterráneo ha servido de escenario para la defensa del Pacto por el Mediterráneo por parte de la comisaria europea, Dubravka Šuica. La responsable ha subrayado que el acuerdo, sellado el pasado octubre en Barcelona, no es solo un documento, sino un compromiso real de cooperación entre los pueblos del norte y del sur de la cuenca.
Šuica ha remarcado que el Pacto aspira a implicar todas las orillas, incluyendo el norte de África, el Oriente Próximo y algunos países del Golfo. Uno de los retos fundamentales es conseguir una cuenca mediterránea provista de energía verde. La comisaria ha confirmado que su misión principal es hacer avanzar este pacto, pasando ahora del acuerdo a la ejecución mediante un plan de acción con 21 iniciativas grandes y más de 100 pequeñas acciones.
Los ejes principales del compromiso son "invertir en las personas y las capacidades", "invertir en economía y energía" e "invertir en resiliencia, preparación y migración". En este sentido, se está impulsando la futura Universidad del Mediterráneo, concebida como una alianza y red de centros para reforzar la formación profesional y las capacidades de los habitantes de los países implicados, adaptándose a la transformación del mercado laboral.
El segundo gran eje es la energía verde, a través de la iniciativa T-MED, un modelo para asegurar la inversión en energía limpia. La Comisión Europea considera que producir energía renovable en la ribera sur del Mediterráneo puede ser significativamente más barato que en el norte de Europa, convirtiendo la región en una "pieza estratégica" para la competitividad y la seguridad europea. "La energía es uno de los asuntos más importantes porque está vinculada a la competitividad, pero también a la seguridad y la defensa", ha señalado Šuica.
La comisaria ha insistido en que una región mediterránea estable contribuye a la prosperidad de toda Europa. La transición energética mediterránea tiene una dimensión climática, económica y geopolítica, con la ambición de conseguir una "cuenca mediterránea descarbonizada". La inversión en el sur del continente facilitará la generación de empleo, también en países vecinos no europeos, reforzando la seguridad y reduciendo emisiones.
La "dimensión social" es central, ofreciendo oportunidades laborales a los jóvenes para que puedan encontrar trabajo en sus países o bien venir a Europa. Para alcanzar estos objetivos, es clave movilizar el sector privado y la sociedad civil, ya que los fondos públicos "no serán suficientes". Barcelona, sede de la Unión por el Mediterráneo, es considerada una "puerta de entrada para la innovación, la investigación, la cooperación regional".