El Govern catalán ha dado luz verde a su estrategia de innovación empresarial para el periodo 2026-2030. Esta iniciativa contempla una nueva línea de ayudas dotada con 78 millones de euros anuales, con el objetivo de que las empresas inviertan el 2% de su facturación en innovación. Según fuentes del Govern, esta cifra representa un incremento del 30% y permitirá movilizar unos 300 millones de euros cada año. La estrategia se centra en seis ámbitos estratégicos, incluyendo la seguridad y la defensa, y pretende poner orden en el ecosistema de innovación catalán.
El consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha destacado la importancia de la innovación para reducir la brecha respecto a Estados Unidos y China, haciendo referencia a informes europeos. La transición hacia el coche eléctrico, evidenciada por la situación de Volkswagen y la planta de Seat en Martorell, subraya la relevancia de la innovación para la industria automotriz.
La estrategia del Govern catalán también busca potenciar las fortalezas de las empresas catalanas, como las exportaciones de alto valor tecnológico y la solicitud de patentes. Al mismo tiempo, pretende corregir carencias históricas como la falta de talento, la pequeña dimensión del tejido empresarial, la desconexión entre ciencia e industria, y la falta de financiación. Para abordar estos retos, se han definido ocho ejes y 33 actuaciones concretas.
Los principales capítulos de la nueva estrategia incluyen la creación de un "modelo único de ayudas a proyectos de innovación empresarial" que integrará la exploración tecnológica, la investigación y el desarrollo, y la innovación tecnológica. Esta medida concentrará las ayudas en una línea principal, con unos 78 millones de euros previstos para 2026, con el objetivo de mantener esta dotación y convocar las primeras subvenciones de manera inmediata.
Otro eje fundamental es el impulso de un proyecto para ordenar el ecosistema de apoyo a la innovación empresarial, evitando solapamientos y maximizando el impacto. La Generalitat considera que Cataluña debería aproximarse al modelo de otros países, concentrando esfuerzos en la infraestructura de apoyo a la innovación, como los centros tecnológicos.




