La Generalitat declara estratégica la planta de biometano de Campredó

El proyecto de <b>Genia Bioenergy</b>, con una inversión de 25 millones de euros, agilizará su tramitación administrativa.

Imagen de una planta de biometano en un entorno industrial y agrícola.
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Imagen de una planta de biometano en un entorno industrial y agrícola.

La Generalitat de Catalunya ha calificado como proyecto empresarial estratégico la futura planta de biometano de Campredó, impulsada por la firma valenciana Genia Bioenergy, lo que permitirá reducir los plazos de tramitación hasta un 50%.

Esta decisión del ejecutivo catalán representa un paso significativo para la materialización de la iniciativa, que prevé una inversión aproximada de 25 millones de euros y la creación de siete puestos de trabajo directos. El inicio de las obras está programado para el 2027, siempre que los trámites administrativos y las licencias necesarias se completen en los plazos previstos.
El proyecto se alinea con los criterios de la administración, que incluyen la ubicación en municipios afectados por la contaminación de nitratos de origen agrario, la gestión colectiva con un mínimo del 50% de deyecciones ganaderas, una capacidad de procesamiento de 100 toneladas diarias y la incorporación de tecnologías para obtener subproductos fertilizantes.

"El proyecto ha pasado dos períodos de información pública. A la vez, estamos tramitando la autorización medioambiental integrada y el 25 de septiembre se concedió la aprobación inicial del Plan Especial Urbanístico Autónomo. A estas alturas estamos pendientes de la provisional, que también debe pasar por la misma comisión, para pasar posteriormente a la definitiva, que en este caso es responsabilidad de la Comisión de Urbanismo de Catalunya. Hemos superado así tramitaciones muy rigurosas."

Oriol Martínez · Project Manager de la planta
A pesar del avance, el proyecto ha recibido alegaciones de los ayuntamientos de Tortosa y de l'Aldea, este último mostrando una oposición particularmente firme. En respuesta a estas preocupaciones, se han incorporado modificaciones, como la no-descarga de aguas residuales al alcantarillado de la población, que ahora serán gestionadas por un operador autorizado.
Oriol Martínez, Project Manager de la planta, ha destacado que la instalación será un Centro de Bioenergía Circular, con tecnología avanzada para el tratamiento de residuos y la recuperación de nutrientes, contribuyendo a la gestión de nitratos. La planta, con capacidad para procesar 127.000 toneladas anuales, utilizará materia prima de origen local, con preacuerdos para la recogida de gallinaza y purín porcino. Además, Repsol participa en el proyecto con un 40%, asegurando un cliente final para el biometano.
Respecto a la preocupación por los olores, Martínez ha asegurado que la planta será una instalación totalmente cerrada y controlada, sin acopios al aire libre, con transporte en camiones estancos y un sistema de control ambiental en tiempo real para monitorizar el impacto odorífero. La empresa ha manifestado su voluntad de mantener una comunicación transparente y organizará jornadas informativas con empresas y ciudadanía en los próximos meses.