La continuidad de las empresas familiares en las tierras de Lleida es un fenómeno que a menudo se vincula estrechamente con la identidad territorial. Un coordinador de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad de Lleida (UdL) y doctor en la materia, ha profundizado en esta realidad, no solo desde la perspectiva académica sino también desde su experiencia personal y profesional.
En una entrevista reciente, el experto ha desmontado creencias populares, como la de la "maldición" que supuestamente afecta a la tercera generación en la gestión empresarial. Según sus investigaciones, los datos demuestran que las empresas familiares tienen una tasa de supervivencia superior a las no familiares.
“"Lo que mueve a estas empresas no es solo el balance de resultados, sino lo que llamamos “riqueza socioemocional”: el deseo de preservar el legado."
El principal desafío para estas organizaciones no radica en la capacidad de las nuevas generaciones, sino en la gestión de la complejidad que surge con la incorporación de nuevos miembros familiares. Además, el experto destaca la evolución del perfil del agricultor joven, que ahora llega con una formación universitaria avanzada, a menudo con másteres internacionales, para aplicar innovaciones en digitalización y marketing al negocio familiar.
Aunque la empresa familiar no posee una forma legal específica, se rige por una serie de recomendaciones que incluyen la propiedad familiar y la participación de sus miembros en la gestión, elementos que contribuyen a su singularidad y resiliencia en el tejido económico de Lleida.




