Josep Oliu se despedirá formalmente del consejo de administración de Puig Brands el próximo viernes, coincidiendo con la junta de accionistas. Su salida se produce tras una última muestra de apoyo a la compañía y a sus gestores, con la compra de más de 70.000 acciones del grupo de perfumería y belleza premium por un valor superior al millón de euros.
Estas adquisiciones se realizaron el pasado viernes, poco después de hacerse público que las conversaciones con la compañía estadounidense Estée Lauder para una eventual fusión se habían interrumpido sin llegar a un acuerdo. Las compras se hicieron a un precio medio de 15,26 euros por acción, un valor muy cercano al cierre de la jornada bursátil.
La noticia del fracaso de las negociaciones provocó un notable descenso en el valor de Puig Brands en bolsa, con una caída del 13,44% en esa sesión. Los inversores reaccionaron negativamente a la frustración de la posibilidad de que Estée Lauder lanzara una oferta pública de adquisición (OPA) sobre la compañía catalana, un proyecto que se había estado negociando durante los últimos meses.
El precio de las acciones de Puig Brands no había bajado tanto desde el pasado marzo, cuando se conocieron por primera vez las conversaciones con el gigante norteamericano. El objetivo de esta potencial combinación era crear un líder mundial en el sector, con unas ventas anuales estimadas de 18.000 millones de dólares y una capitalización bursátil cercana a los 40.000 millones.
Curiosamente, hace pocas semanas Oliu había renunciado a su sillón en el consejo de Puig Brands, presidido por Marc Puig. En ese momento, la compañía se encontraba inmersa en las negociaciones con Estée Lauder. La dimisión del banquero generó sorpresa, ya que su mandato como consejero dominical, representando al holding familiar Exea Quorum, no vencía hasta finales de 2026.
Exea Quorum, que gestiona el patrimonio de la familia Puig, posee más del 70% del capital y cerca del 93% de los derechos de voto de Puig Brands, especialmente a través de las acciones clase A con mayores derechos políticos. A pesar de dejar el consejo de Puig Brands, Oliu continuará presidiendo el consejo de Exea Quorum, donde están representadas las diferentes ramas de la familia fundadora.
Josep Oliu se incorporó al consejo de Puig Brands a finales de 2023. Antes de las compras realizadas el pasado viernes, ya poseía más de 85.000 títulos de la compañía. Con esta nueva inversión, casi duplica su participación, situándose como uno de los principales accionistas individuales, solo superado por el presidente y el vicepresidente de la compañía.
Actualmente, el valor del paquete de acciones de Puig Brands que atesora Oliu se estima en unos 2,5 millones de euros. Esta operación subraya su confianza en el futuro del grupo, a pesar de los recientes contratiempos en las negociaciones de adquisición.




