Esta decisión permite al consistorio garantizar una salida para los restos orgánicos mientras se finaliza la construcción del futuro Centro de Tratamiento de Residuos del Gironès, ubicado en Campdorà. El acuerdo, que se ha extendido un año más, mantiene la colaboración con el Consorcio para el Acondicionamiento y la Gestión del Complejo de Tratamiento de Residuos de Solius.
La inversión prevista para este periodo se estima en unos 737.800 euros, aunque la cifra final dependerá del volumen de toneladas enviadas y del porcentaje de impropios detectados en la recogida. Según las tarifas establecidas, el coste por tonelada varía significativamente en función de la pureza del material, oscilando entre los 189 y los 217 euros por tonelada.
El calendario de gastos fija una partida de 307.416 euros para la segunda mitad de 2026 y de 430.383 euros para los primeros siete meses de 2027. El límite máximo de residuos orgánicos que se pueden derivar a la planta de Can Duran se ha fijado en 3.400 toneladas anuales.
Este acuerdo actúa como solución transitoria, ya que la puesta en marcha del nuevo centro en Campdorà, financiado por la Generalitat con 54,9 millones de euros, no está prevista hasta 2029. Una vez finalice la prórroga, el consistorio deberá definir un nuevo modelo de gestión para cubrir el periodo restante hasta la apertura de las nuevas instalaciones.




